Se aprecia la belleza natural de los colores de las frutas y verduras con este pastel de arco iris con colorantes naturales.
Por Kelsey Hilts
Las tartas del arco iris están en todas partes últimamente. Hice una el verano pasado y a mi familia y a los invitados le encantaron los colores brillantes y vibrantes. Pero en el fondo de mi mente no podía dejar de pensar en la discusión negativa y la controversia en torno a los colorantes artificiales. En realidad, mi marido era la persona que me retó a hacer un pastel de arco iris con los colorantes naturales de los alimentos.



Mi primer experimento con los colorantes naturales de alimentos fue cuando era una niña. Al hacer magdalenas de arándanos me di cuenta de que cuanto más agitaba la mezcla más sangraba la fruta y daba a la masa un color azul. Avanzamos rápido hasta hace dos años e hice un experimento intencional con los huevos de Pascua con tintes naturales. Yo estaba intrigada con los hermosos colores que dieron como resultado el uso de las frutas, verduras comúnes y las especias. Desde entonces he hecho experimentos de cocina, incluyendo con el uso de las espinacas para hacer Green Eggs and Ham (huevos fritos verdes con jamón) y otros tintes naturales para colorear el glaseado de crema de mantequilla.
Tengo que admitir que la coloración de los dulces con colorantes naturales puede resultar un poco complicado. Hay un montón de ingredientes que hacen colorantes buenos pero muchos de ellos drásticamente alteran el sabor, a menudo se introduce un sabor desagradable al producto horneado. Sé lo que estás pensando: teñir los huevos con espinacas podría funcionar, ya que no es raro combinar las espinacas y los huevos, ¿pero y el jugo de espinacas en un pastel?
Bueno, ahora puedo decir con confianza, que sí, está bien. Se hace con una cantidad tan pequeña del jugo de los vegetales que el sabor de la tinta pasa de ser percibido para la mayoría de la gente, especialmente cuando se agrega a un glaseado. Mi hijo, que es mi crítico más duro, se lo comió (mientras exclamaba, ¡es hermoso, mommy!). El resto de mi familia estuvo de acuerdo que, sorprendentemente, sabía a tarta y que parecía mucho más apetecible al paladar que el típico pastel de arco iris brillante hecho con colorantes de material sintético. Así pues, consideré el experimento de repostería un éxito. Prefiero servir a mis seres queridos una tarta coloreada con tintes naturales como la remolacha o la zanahoria que una alternativa artificial de color.
Al igual que con los huevos de Pascua y otros proyectos de colorantes naturales, hacer un pastel del arco iris hecho con tintes naturales puede ser una experiencia y un aprendizaje divertido para sus hijos. Pueden experimentar con las frutas, verduras y otros alimentos de colores para hacer su propia creación de un arco iris hermoso y natural. No sólo es educativo, sino que también puede ayudar a sus hijos a aprender a apreciar la belleza natural de los alimentos. Y el proceso se puede traducir en muchos otros proyectos de cocina o proyectos no comestibles, tales como la pintura de dedos casera y la plastilina casera.
Yo utilizé una receta de Cooking Light para un bizcocho blanco básico que he usado durante años y un glaceado de crema de mantequilla con vainilla. Entonces decoré el exterior de la tarta con una capa de glaseado de crema batida. La combinación de la crema de mantequilla glaseado densa con el glaceado de crema batida, ligera y esponjosa es una de mis nuevas técnicas favoritas de glaseado y propocionó la combinación perfecta de la riqueza y la dulzura para este pastel.
Primero, hice una tanda de magdalenas para experimentar con diferentes opciones de colorantes naturales y luego seleccioné a los seis finalistas del arco iris (marcados abajo con un asterisco) basado en una combinación de color y sabor. Como referencia, he incluido mis notas sobre los otros ingredientes que he intentado, porque en función de su proyecto podría funcionar bien en otros escenarios donde el sabor no es un factor tan importante. Cuando hice la tarta redujé la cantidad de leche de manera que la adición de los jugos no afectará mucho a la consistencia de la pasta de repostería.
Rojo: * El jugo de remolacha; los jugos de granada, fresa y frambuesa fueron más moderados en color.
Naranja: * El jugo de zanahoria; el puré de calabaza también funciona, pero da un sabor más fuerte.
Amarillo: * La yema de huevo; el azafrán, le dio un sabor desagradable; jugo de pimientos amarillos y naranjas producía un color amarillo más vibrante, pero tenía un fuerte sabor de pimiento; el jugo de naranja tuvo un fuerte sabor a naranja; la remolacha dorada, a pesar de su color brillante, produjo un jugo o colorante de color marrón terroso.
Verde: * El jugo de espinacas
Azul: * El jugo de arándano.
Púrpura: * El jugo de mora; el jugo concentrado de uva dio un gran color, pero una fuerte sabor a uva. Si usted elige el jugo de uva, asegúrese de usar uno que no tiene colorantes artificiales.
Janine Hassan
30/06/2012 at 8:47 am
Me encanta este pastel! Está perfecto y me da alegria cada vez que lo veo! ;-)
victor
02/12/2012 at 10:12 pm
Hola Kelsey
Gracias por compartir tu increible receta de tarta arcoiris. Me ha encantado que utilices colorantes naturales en vez de colorantes artificiales porque además de más ricos van a ser más sanos. En mi caso para el colorante rojo o rosa lo he obtenido del caldito que hay en un bote de remolacha que venden en el mercadona.
Te pongo un enlace de un video de tarta arcoiris que hemos hecho sin colorantes: https://www.youtube.com/watch?v=AFH_sy1edSs
Enhorabuena por la receta y espero que a partir de ahora todo el mundo se anime a hacer recetas con colorantes naturales :)